"Solo aquel que es capaz de aceptar todo lo que él es, se vuelve capaz de recibir aquello que puede llegar a ser" Osho.
Aquí en medio de la tranquilidad y la calma que me brindan el hogar, la familia y el alimento, ya no me cuestiono por las situaciones vividas, ya sé que no vine al mundo a sufrir y sin embargo…
Aquí en medio de la tranquilidad y la calma que me brindan el hogar, la familia y el alimento, ya no me cuestiono por las situaciones vividas, ya sé que no vine al mundo a sufrir y sin embargo…
La burla o actitud
grosera que no soporté más hoy departe de un@s escuincles, mi reacción airada para
decirles que “yo no vengo esto” y que me
dejen trabajar porque merezco respeto ya que es lo que les he brindado…
Que gasto energético
tan fuerte y sobretodo que sensación de desasosiego que me queda ahora, al salir del trabajo cuando
puedo rumiar sobre el asunto.
Y es que después de
18 años en las aulas, por supuesto que no es grato que estas cosas sucedan, me queda
que no fui grosero ni irrespetuoso pero
si vehemente para exigirles, claro que pude hacer la clase… pero a un costo muy
elevado.
Ahora que no estoy en
el salón padeciendo la situación, mi reflexión es la misma que he tenido en otras
ocasiones similares… y es que no
quiero más de esto… pero se que no voy a cambiar la sociedad ni a mis estudiantes así
que frente a la realidad, el único que puede cambiar soy yo.
Y no es cosa de
mejorar los ambientes de aprendizaje que es parte de mi función, ni trivializar
el asunto pedagogizando la actitud de mis estudiantes, no, es más que eso…
Es mi felicidad la
que está de por medio, es más que mi derecho al trabajo en condiciones dignas,
es mi vida la que está en juego, es el sufrimiento que me causo en este tipo de
situaciones que no tienen razón de ser, son la honra y el enaltecimiento de mi
profesión de educador, mi posibilidad de trascendencia vital lo que resguardo…
es mi catarsis.
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