miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sobre la importancia del sindicalismo docente


Importancia del sindicalismo de la educación
Propuesta de trabajo  borrador

FECODE ha jugado y sigue jugando un papel histórico y estratégico en torno a la defensa del derecho a la educación y los derechos de las trabajadoras del magisterio en nuestro país; actualmente nuestro sindicato es mayoritario en la CUT y cuenta con grandes posibilidades de incidencia sobre los demás sectores de trabajadoras sindicalizadas o no, formales o no formales, estudiantes de todos los niveles de la educación, padres y madres de familia y en general sobre amplios sectores de la población colombiana  organizados o no, que reconocen en el magisterio una fuerza social importante y a FECODE como la organización que los representa.

Los gobiernos de carácter neoliberal en Colombia desde comienzos de los noventa, han trabajado sistemáticamente para “quebrarle el espinazo a FECODE,” usando todo tipo de artimañas, que van desde el desprestigio social de la profesión docente y su consecuente desprofesionalización, hasta la  implantación, vía medios masivos y propaganda, de ideas en el inconsciente colectivo, como que los trabajadores organizados al servicio del estado (caso del magisterio) son privilegiados que usufructúan el presupuesto de la nación  en desmedro del pueblo y el desprestigio del sindicalismo presentado  a la opinión pública como anacrónico, corrupto y desdibujado, entre otras.

Tal situación ha arreciado desde  comienzos del siglo XXI, ya que los compromisos derivados del consenso de Washington y los acuerdos con el FMI y BID así lo requirieron, con el fin de  acelerar las reformas conducentes a la privatización de los derechos y servicios públicos esenciales, achicando el estado y buscando convertirlo en mero regulador del mercado. Todas las reformas de este siglo han creado el marco constitucional y legal para llevar a cabo tales propósitos y es claro que si la situación del magisterio no es peor ni tan grave como podría serlo, es porque los gobiernos han encontrado  la resistencia de su sindicato.

Lo más importante a rescatar  es la comprobación de  que FECODE  es y seguirá siendo mientras perviva, la organización que representa a las maestras de Colombia y con el potencial para aglutinar  al conjunto de la sociedad colombiana en torno a la defensa del derecho a la educación y por sindéresis a la defensa de los demás derechos humanos tan caros al que hacer de la educación y las educadoras, como la vida y la dignidad humanas, el trabajo decente,  la salud, el saneamiento   básico, el agua potable, la paz y la recreación entre otros.

En estos tiempos que corren en los que por un lado el modelo capitalista de corte neoliberal convence a la población de que menos es más, con su política de guerra, de privatización de los derechos y entrega de los recursos estratégicos a pocos nacionales y multinacionales, con la venta de los activos del estado (que son nuestros)  la desindustrialización y la reprimarización de la producción y la venta de servicios,  con la consecuente depauperización de las clases medias y la focalización de los recursos para convertir en masa que vota a los pobres…

Es en estos tiempos en los que arrecia el neocolonialismo, cuando, por otro lado   las resistencias de todo tipo hacen su irrupción a través de  movimientos sociales tradicionales y nuevos, tales como los sindicatos, el feminismo,  la población afro, indígena, raizal y ROM, la población LGBTI, l@s viviendistas,  las organizaciones populares de todo género, l@s desplazad@s, las víctimas de la violencia, l@s trabajador@s informales, l@s explotados de toda índole, l@s desposeídos, l@s estudiantes y l@s indignad@s de todo el mundo que desde su diversidad luchan con el sistema para transformarlo o superarlo.

Precisamente aquí y ahora en este escenario, es cuando el sindicalismo de la educación  cobra nueva vigencia, porque defiende el interés de la nación por ilustrarse y alcanzar los niveles de  profesionalización que necesitamos tod@s para  la producción  vital; la profesión docente es estratégica para la contribución al desarrollo de cualquier país y en particular el nuestro, tan desigual, de manera  que la educación gratuita y de calidad para tod@s es una condición sine cua non para disminuir esta gran brecha entre ricos y pobres.

La generación de proyectos pedagógicos alternativos que den cuenta de los verdaderos intereses y necesidades de la nación requieren de un sindicalismo de la educación cada vez más fuerte y cohesionado en torno a su profesión y al derrotero del gremio en el contexto del desarrollo nacional; haciéndose necesario que  los sindicatos de educadores den cabida a todas las expresiones del magisterio y logren alcanzar niveles de participación democrática tales que aglutinen hasta al 100% de los educadores en torno suyo nutriéndose del potencial de los sujetos indivuales y sociales de la educación.

Un sindicalismo de la educación que conociendo a su población objeto, que es toda la población, pueda aglutinarla para hacer de la reivindicación por los derechos humanos una voz constante desde las escuelas de Colombia, proponiendo cambios curriculares que formalicen sus múltiples demandas, un sindicalismo capaz de nutrir y nutrirse de las luchas reivindicativas y que las articule en unión con los demás sectores en una perspectiva política entroncada en la satisfacción los derechos, su gratuitad, su calidad, su cobertura y la puesta en marcha  de los  cambios  que contribuyan al desarrollo del conjunto social y de cada uno de los sujetos, en desmedro de los intereses particulares de usufructúan la riqueza natural  y que se produce en Colombia.



Juan Carlos Peña Morales

Comunicador Educador

Escuela Sindical FECODE.

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