jueves, 19 de mayo de 2011

¿Sindicalizarse hoy?

Hablando  con l@s maestr@s uno encuentra diversas valoraciones sobre la importancia del sindicalismo hoy, tratemos de extrapolar algunas:
Iniciemos por l@s  escéptic@s, que de acuerdo con los mass media, el gobierno, la costumbre y hasta refiriendo experiencias nefastas con algún dirigente sindical, dicen  que ya se retiraron del sindicato, o que  lo van a hacer pronto, afirman que  no les sirve para nada, que es una burocracia corrupta, como una “plaga”, a la que, observo yo, solo se acude de ser necesario, para favores o prebendas personales de tipo clientelista.
L@s  hay quienes manifiestan que les es indiferente el mundo sindical, les da igual si hay o no movilización, negociación colectiva o luchas vigentes, no creen que haya  lugar para el sindicalismo en los escenarios deslaboralizados  y flexibilizados del mundo globalizado actual, donde el patrón impone autoritariamente y a nombre de la eficiencia, la efectividad y la eficacia (recuérdese la política del buen gobierno, de Santos) toda suerte de tareas y medidas que lesionan al trabajador, quien  termina agradeciendo que lo exploten, algo así como si  un esclavo o siervo de los tiempos postmodernos. Aplicarían aquellos la práctica individualista de, sálvese quien pueda y como pueda.
También hay quienes creen, que la razón de ser de un sindicato es la defensa de los intereses de l@s trabajador@s frente al patrón y por extensión de la clase trabajadora, hoy conformada entre otros, por trabajador@s informales, desemplead@s, amas de casa, independientes, todas las modalidades de contratación flexible (contratistas, temporales, provisionales, outsourcing, cooperativas de trabajo asociado, l@s que dependen de evaluaciones continuas para conservar su trabajo y más)  y finalmente, l@s “privilegiad@s”  que  en su lucha histórica, aún conservan un empleo estable.
Los sindicatos buscan hacer valer  el derecho de asociación sindical  y en prospectiva los demás derechos humanos,  tal es el caso de FECODE y sus  filiales, que defiende el derecho a la educación pública de calidad a cargo del estado, como condición necesaria aunque no suficiente de movilidad social y acceso a mejores condiciones de vida por parte del pueblo, cuya fortaleza  radica en su capacidad para ofrecer su fuerza de trabajo (productora de riqueza económica)  que debe ser  en estos tiempos cualificada, es decir,  con altos niveles de conocimiento, creatividad, capacidad crítica y analítica, entre otros.
No olvidemos entonces que los derechos de libre asociación y creación de sindicatos hacen parte de los derechos humanos  y de las garantías de trabajo digno y remuneración profesional que requerimos tod@s l@s trabajador@s de  Colombia y el mundo. Exijamos nuestros derechos ¡Sindicalicémonos! 

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